02/01/12

Hija de la Ira: Violeta Violenta

Jamás he deseado el mal de nadie, jamás he sentido el sentimiento de odio o de rencor, ni siquiera de desprecio... Pero con vos es distinto...
Te conozco sin conocerte y ya te desprecio. Hay días que en que siento que te patearía tanto el culo que deberían internarte para extraerte la zapatilla...
Vivi y dejá vivir. No juegues con los sentimientos de las personas, o te va a ir muy mal en la vida... porque, por si no lo sabías, tarde o temprano, te va a tocar a vos.

25/07/08

The Gentle Rain


LA lluvia puede para algunos ser un significado de depresión, peor para otros, de tranquilidad.

La lluvia trae algo de tristeza, pero a mi me encanta.


20/06/08

Llorando

No puedo dejar ni un segundo de pensar en aquellas cosas que no dije,cuando las sentí, cosas que me dolían y guardé para que no te incomodaras o te dolieran como a mi me sucedía.. es mi culpa... por ser tán culpógena, valga la redundancia por asumir las responsabilidades que no me competían y cargar con ellas cual Atlas.

Ojalá me hubieses protegido de tus pensamientos y de tus confusiones... hubieses evitado tanto sufrimiento.

Hoy ya es tarde, no tiene ningún sentido, solo me queda el silencio. Pero me acuerdo de todo y me desvanezco.

Mientras exista el sentimiento, duele.
No... no creas que pueda caber ese sentimiento tan fuerte hacia tí... Entonces ¿por qué me duele tanto el pecho? ¿por qué siento que el corazón me va a estallar? Sea como fuera, será algo que no sabrás nunca, Callaré, hasta que se ahogue. Dicen que el tiempo ayuda a curar y a olvidar.

No, es verdad, nunca llegué a conocerte, no podemos contar las breves horas, días, o semanas en que duró lo que dejamos aflorar...
Pero... Ahí llegó, nos detuvimos antes de descarrilar un tren sin rumbo... Lo detuve por vos, lo detuve porque me estaba haciendo trizas mi interior.

Perdón por ser tan fría, esa no es mi forma de ser, también yo sueño en lo que pudo haber sido, por más que lo niegue, que TE lo niegue.

¿Hipócrita?, sí, pero si hablo, si lo saco de mi, solo habrá más dolor, y no quiero que nadie salga lastimado. Aunque deba sufrir yo más que cualquier otro ser sobre ésta tierra...

Te extraño, porque desde entonces, ya no me eres ajeno.

21/09/07

07/07/07

El festival de las Estrellas

Hoy debería ser un día alegre, lleno de esperanzas, y los eternos enamorados, deberían reencontrarse, sin embargo, no lo harán... El clima no los ayuda (hace mucho frío y amaga en llover prontamente)
Mi estado de ánimo, tampoco los acompañaría... Aún así, voy a tratar de transcribirles su leyenda:

La princesa Orihime (o Tanabata... las versiones son diversas), hija del rey celestial Tenkou, poseía la cualidad de tejer magníficamente, era la encargada de fabricar los vestidos de los dioses del cielo. La joven era adicta a su labor y se pasaba día y noche trabajando en su telar sin permitirse ni un solo descans.

Por otro lado, el pastor de bueyes Hikoboshi, también estaba obsesionado con su trabajo.

La casualidad hizo que ambos se conocieran y se enamoraron el uno del otro de tal forma que terminaron casándose.
Tal era el amor que se profesaba la pareja que olvidaron sus tareas y así se encontraron los dioses sin vestidos nuevos y los bueyes del joven se desperdigaron por el cielo provocando destrozos allá por donde pasaban.

El rey Tenkou estaba hecho una furia: ¿cómo podía ser que su trabajadora hija se hubiera vuelto tan descuidada? El rey los separó y los colocó a cada uno en un extremo del Amanogawa (el río celestial, lo que conocemos como la Vía Láctea) y les prometió que si trabajaban mucho les permitiría reunirse una vez al año.

Así pues, Orihime y Hikoboshi trabajan duro todo el año para poder encontrarse esa noche.
Se cuenta que cuando llega este día, las aguas del río descienden y la princesa puede cruzar para ver a su enamorado, pero que si ese día llueve la corriente aumenta y la pareja debe esperar otro año más para reunirse.

Aún pueden ver a la pareja en el cielo, son las estrellas, y sólo pueden reunirse una vez al año el séptimo día del séptimo mes, en un puente formado por cuervos, pero sólo si el cielo no está nublado esa noche.

Por ello, con el fin de que la princesa pueda cruzar el río, cada 7 de julio se adorna los árboles de bambú, con cientos de papeles de colores.
Esta tradición dio paso más tarde a que en estos papelitos se escribieran los deseos de la gente para que se cumplieran por la influencia de esta mágica noche.

Hoy me gustaría estar en Japón y escribir en un papelito colorido, mi deseo. Y, aún si el mismo no se cumple, ayudar a Orihime a Encontrarse con su amado.

04/07/07

Bolero

LAs razones del corazón la razón no las comprende

19/06/07

La música transmite cosas

Un simple código que me despertó algo de miedo, luego ternura, simpatía y luego, nuevamente más miedo...

Estoy condenada